Sergio García rozó la victoria en el Campeonato de Bahréin, pero un desenlace adverso en los hoyos clave del Royal Golf Club acabó con sus opciones de levantar el título. El golfista español, uno de los grandes referentes del golf internacional, finalizó en cuarta posición en un torneo que terminó adjudicándose el alemán Freddy Schott tras imponerse en el segundo hoyo de desempate. El resultado dejó un sabor agridulce para el jugador de los Fireballs, que firmó una sólida vuelta de 68 golpes en un domingo marcado por condiciones perfectas y momentos de gran ilusión.
García partía a cuatro golpes del liderato y protagonizó una notable remontada durante la jornada final. Entre los hoyos 3 y 11 encadenó cinco birdies en apenas nueve hoyos, mostrando una versión muy competitiva desde el tee y con un putt especialmente inspirado. Embocó golpes decisivos desde seis y doce metros que le permitieron alcanzar el liderato provisional tras el hoyo 11, igualando a Schott, que había situado el listón en 18 bajo par tras aprovechar el corto par 4 del hoyo 10.
El torneo se decidió, una vez más, en los exigentes pares 5 del tramo final del campo de Bahréin, un sector largo y estratégico comparable al mítico Azalea del Masters de Augusta de 2017, donde Sergio construyó una de las victorias más importantes de su carrera. Precisamente en esos hoyos, donde tantas veces se apoyó para ganar, el castellonense vio esfumarse sus opciones. En el hoyo 13, sin la influencia del viento de días anteriores, necesitó dos golpes muy potentes para acercarse al green, pero un approach pasado le impidió cerrar el birdie.
Aun así, el español llegó a liderar en solitario tras el doble bogey de Schott en el hoyo 11, con Patrick Reed presionando desde atrás. Sin embargo, los errores finales alejaron a Sergio García del que habría sido un triunfo histórico, ya que aspiraba a convertirse en el campeón más veterano del torneo y a ampliar una trayectoria de victorias que se extiende desde 1999 hasta 2026.





