Eder Sarabia vivirá este viernes una noche muy especial en San Mamés. El técnico del Elche CF se sentará por primera vez en el banquillo visitante del estadio bilbaíno como primer entrenador, en un duelo clave de LaLiga EA Sports ante el Athletic Club. Hijo del histórico rojiblanco Manu Sarabia y socio del club durante casi cuatro décadas, el preparador franjiverde reconoce la carga emocional del encuentro, aunque prioriza la necesidad de sumar tres puntos vitales en la lucha por la permanencia.
Sarabia recordó sus primeros recuerdos en el viejo San Mamés, especialmente el último partido oficial de su padre en 1988 y el homenaje posterior ante el Everton. “Si ganamos, primero lo celebraré con el equipo, que lo necesita y lo merece; luego con mi familia”, confesó el bilbaíno, que espera contar con numerosos allegados en la grada.
El entrenador también repasó su trayectoria, marcada por no poder cumplir el sueño de jugar en el primer equipo del Athletic debido a las lesiones. Reconoce que ser hijo de un mito le generó presión como futbolista, aunque como técnico le abrió puertas, especialmente su relación con Quique Setién. Tras ascender con el Elche y consolidarse en la élite, no oculta que entrenar algún día al Athletic sería un sueño, aunque mantiene el foco en el presente.
Sobre el momento del conjunto rojiblanco y la labor de Ernesto Valverde, mostró respeto absoluto. Para Sarabia, el Athletic siempre es competitivo y el reto en Bilbao será mayúsculo.





