El entrenador del Deportivo Alavés, Quique Sánchez Flores, mostró su frustración tras la derrota ante el Valencia CF en Mestalla (3-2), un partido que se decidió con un penalti en el minuto 99 y que dejó un sabor especialmente amargo para el conjunto vitoriano. El técnico madrileño reconoció que lo más difícil de asumir no es solo el resultado, sino la forma en la que se produjo el desenlace.
En la rueda de prensa posterior al encuentro de LaLiga EA Sports, Sánchez Flores destacó que su equipo compitió durante gran parte del partido y llegó a tener el control en diferentes momentos. “Lo más duro es cómo se nos escapa el partido. Hemos ido de menos a más y hemos estado de pie durante gran parte del encuentro”, explicó el entrenador.
El técnico del Alavés señaló que los minutos finales fueron determinantes y que el equipo no supo gestionar situaciones clave. “No controlamos aspectos fundamentales del juego, como cerrar el partido con el tercer gol o ser contundentes en los despejes. Son detalles que al final se vuelven en tu contra y esta vez lo han hecho de una forma trágica”, afirmó.
Sánchez Flores también recordó que el equipo tuvo oportunidades claras para sentenciar el encuentro antes del empate del Valencia en el minuto 89. “Somos los mismos hasta el minuto 89 que hasta el minuto 100. En el fútbol de élite los errores se pagan caros y hemos cometido varios en despejes y segundas jugadas”, añadió.
El entrenador lamentó además que el partido terminara con el Alavés con nueve jugadores, una situación que complicó aún más los minutos finales. A pesar de la derrota, destacó el rendimiento ofensivo del equipo y aseguró que el vestuario deberá trabajar especialmente el aspecto psicológico durante la semana.
Por último, Sánchez Flores reconoció el vínculo emocional que mantiene con Mestalla, estadio donde se formó como futbolista y entrenador. “Siempre será mi casa. Me siento muy valencianista, pero hoy defendía otros intereses”, concluyó.





