El Valencia CF afronta un nuevo contratiempo deportivo tras la sanción impuesta a Cristian Rivero, portero del primer equipo, que ha sido castigado con tres partidos de suspensión por el Comité de Competición debido a una actuación considerada incorrecta durante el último encuentro oficial.
La sanción se debe al lanzamiento de un balón al terreno de juego desde el banquillo, una acción recogida en el artículo 107.2 del Código Disciplinario, que regula este tipo de conductas por parte de cualquier integrante de los banquillos, incluidos los futbolistas no participantes en ese momento. El Comité consideró que la acción de Rivero alteró el normal desarrollo del partido, lo que ha derivado en una sanción que tendrá impacto directo en la planificación del equipo.
Esta decisión deja al Valencia CF con solo dos porteros disponibles para los próximos compromisos oficiales: Stole Dimitrievski y el joven Vicent Abril. La situación se complica aún más por la lesión de Julen Agirrezabala, que actualmente se encuentra fuera de la dinámica del equipo y no puede ser una alternativa bajo palos.
El castigo a Cristian Rivero supone un problema añadido para el cuerpo técnico valencianista, que deberá gestionar cuidadosamente la rotación en una posición clave como la portería, especialmente en un calendario exigente. Además, esta circunstancia podría acelerar decisiones internas sobre convocatorias del filial o ajustes en la plantilla para garantizar la competitividad del equipo.





