El Levante UD dejó escapar una victoria crucial en su lucha por la permanencia en LaLiga tras empatar ante el Girona FC en el estadio Ciutat de València en un partido lleno de tensión, emoción y polémica en los minutos finales. El conjunto dirigido por Luís Castro estuvo muy cerca de sumar tres puntos de oro que habrían supuesto un impulso clave en la clasificación, pero un gol visitante en el descuento frustró las aspiraciones granotas.
El Levante afrontaba el encuentro con la necesidad imperiosa de ganar para seguir vivo en la pelea por evitar el descenso. Con las bajas de Carlos Álvarez y Raghouber, el técnico apostó por Carlos Espí en la delantera y por Oriol Rey en el centro del campo. El equipo valenciano comenzó con iniciativa, intentando dominar el balón, aunque el Girona también mostró personalidad y equilibrio en el juego durante la primera mitad.
Las ocasiones fueron escasas en los primeros minutos, aunque el Levante generó peligro con acciones de Paco Cortés, Iván Romero y Olasagasti, que obligaron al portero Gazzaniga a intervenir. El ambiente en el Ciutat transmitía optimismo, ya que los locales estaban mostrando mejores sensaciones que el conjunto catalán.
La recompensa llegó al inicio del segundo tiempo. Carlos Espí, héroe del último triunfo levantinista, volvió a aparecer con un potente cabezazo tras un gran centro de Víctor García, adelantando al Levante y desatando la ilusión en la grada.
Sin embargo, el partido cambió radicalmente tras la expulsión de Olasagasti en el minuto 59 por una dura entrada. Con un jugador menos, el Levante se vio obligado a replegarse y resistir el empuje del Girona, que incrementó su presión ofensiva en busca del empate.





