el Valencia CF vuelve a comenzar el mes de enero en puestos de descenso a Segunda División. La victoria del Girona en Mallorca, unida a la dura derrota valencianista en Balaídos, ha dejado al conjunto de Carlos Corberán como antepenúltimo clasificado de LaLiga, confirmando una situación deportiva que empieza a encender todas las alarmas en Mestalla.
La primera vuelta del Valencia está siendo, sencillamente, muy preocupante. El equipo solo ha sido capaz de sumar tres victorias en lo que va de campeonato y ha encajado ya 30 goles, convirtiéndose en la segunda defensa más vulnerable de Primera División, solo por detrás del Girona. Unos registros que explican por sí solos por qué el club vuelve a verse atrapado en la lucha por la permanencia.
La situación recuerda peligrosamente a la vivida la pasada temporada, cuando Carlos Corberán asumió el banquillo en sustitución de Rubén Baraja con el equipo penúltimo y 12 puntos en el casillero. Ahora, con Ron Gourlay como nuevo CEO de Fútbol y máximo representante de Meriton en Valencia, el discurso del club apunta a la continuidad del técnico y descarta, al menos por el momento, un nuevo cambio de entrenador.
Esta es ya la tercera vez en la temporada que el Valencia CF cae a puestos de descenso. Ya ocurrió tras las derrotas ante Villarreal y Real Madrid, en las jornadas 10 y 11, lo que refleja una preocupante irregularidad. Aun así, la pelea por evitar el descenso está muy abierta, con hasta siete equipos separados por apenas tres puntos en la parte baja de la clasificación.
Desde el club, el mensaje oficial es de confianza en la plantilla, aunque con matices. Ron Gourlay aseguró en DAZN antes del último partido que el Valencia trabaja activamente en el mercado de fichajes de invierno. “Tenemos una plantilla potente, pero queremos añadir ciertos futbolistas y lo estamos valorando”, explicó el directivo escocés.





