El entrenador del CD Castellón, Pablo Hernández, ha mostrado públicamente su profundo malestar con la actuación arbitral del partido frente al Cádiz CF, especialmente con la intervención del árbitro de VAR Rubén Ávalos Barrera, responsable de la anulación del gol que habría adelantado a los albinegros en el Nuevo Mirandilla. El técnico, todavía convaleciente de un cólico renal, utilizó su cuenta oficial de Instagram para expresar una crítica contundente y poco habitual en él.
“No soy de hablar ni excusarme en arbitrajes, pero solo espero que el señor Rubén Ávalos no vuelva a dirigir ni un partido más desde el VAR a nuestro club”, escribió Pablo Hernández, añadiendo una frase especialmente dura: “Con el pan y la ilusión de un escudo no se juega ni se premedita”. Un mensaje que refleja la frustración del cuerpo técnico del Castellón por una decisión que marcó el desarrollo del encuentro.
La polémica llegó tras la anulación del gol de Lucas Alcázar, invalidado por una supuesta mano previa de Ousmane Camara. El colegiado principal, situado muy cerca de la jugada, no apreció infracción alguna, pero tras la revisión en el VAR acabó anulando el tanto por indicación de Ávalos Barrera. Del posible 0-1 se pasó, apenas 13 minutos después, al 1-0 del Cádiz, que acabó siendo decisivo en la derrota albinegra.
No es la primera vez que el Castellón se siente perjudicado por este árbitro. Esta misma temporada, Ávalos Barrera ya intervino desde el VAR para señalar un penalti muy discutido en el partido ante el Málaga, una acción que incluso fue posteriormente cuestionada por el Comité Técnico de Árbitros, al considerar que no existía un error claro o manifiesto que justificara la intervención.
Además, el club recuerda otro precedente negativo con el árbitro catalán como colegiado principal, cuando anuló un gol olímpico legal ante el Lugo en la temporada 2020/21, una decisión que también acabó perjudicando gravemente al Castellón.





