Luis Castro aterrizó en Valencia y ha comenzado oficialmente su etapa como nuevo entrenador del Levante UD, con el objetivo prioritario de lograr la permanencia en Primera División, uno de los grandes retos del club granota esta temporada. El técnico portugués aterrizó este mediodía en el aeropuerto de Manises, donde ofreció sus primeras declaraciones como máximo responsable del banquillo levantinista.
En su llegada, Castro dejó claro que el mercado de fichajes no fue una condición indispensable para aceptar el cargo. El entrenador subrayó su confianza en el grupo actual y destacó el valor histórico del club. “He venido porque el Levante es un club histórico, con una identidad fuerte y una plantilla con calidad. No exigí fichajes, aunque está claro que, si se puede mejorar con buenas incorporaciones, se hará”, explicó. El técnico considera que el equipo ha competido con dignidad pese a los resultados adversos y confía en que pequeños ajustes permitan dar un salto en el rendimiento.
El nuevo preparador granota insistió en que la base del equipo es sólida y que, con trabajo y algunos refuerzos puntuales, el Levante puede revertir la dinámica. “Con estos jugadores el equipo ha peleado y no ha hecho resultados tan malos. Con poco más, pienso que podremos cambiar la situación”, añadió, dejando un mensaje de optimismo a la afición.
Luis Castro también confirmó que todavía no ha mantenido conversaciones con los futbolistas, ya que prefiere un contacto directo y personal. “He hablado con gente del club, pero con los jugadores quiero hablar cara a cara. Conocerlos, escuchar sus ideas y compartir lo que necesitamos para mejorar”, señaló el entrenador portugués, que apuesta por la comunicación como base del cambio.
El debut de Castro al frente del Levante llegará pronto. Este lunes dirigirá su primer entrenamiento en la Ciudad Deportiva de Buñol, donde comenzará a preparar el exigente encuentro ante el Sevilla FC en el Sánchez-Pizjuán, correspondiente a la 19ª jornada de LaLiga. Un estreno de máxima dificultad para un técnico que llega con ilusión y la misión de devolver la estabilidad al conjunto granota.





