El entrenador del Valencia CF, Carlos Corberán, mostró su preocupación y autocrítica tras la derrota ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere, un partido que calificó como uno de los peores del equipo en términos de competitividad. El técnico valencianista reconoció que su equipo estuvo muy lejos del nivel exigido durante gran parte del encuentro y asumió toda la responsabilidad del resultado.
Corberán fue contundente en su análisis: el Valencia CF no compitió durante más de 50 minutos, lo que hizo imposible luchar por los tres puntos. “Nos jugábamos mucho y no hemos estado a la altura. Estamos dolidos”, afirmó. El entrenador insistió en que la falta de intensidad y exigencia fue determinante en el desarrollo del partido.
El técnico también quiso dejar claro que en un club como el Valencia CF no hay espacio para la relajación. “La comodidad no puede existir aquí. Ha sido un partido nefasto y debemos hacer autocrítica”, señaló. Además, pidió disculpas a la afición por la imagen ofrecida, reconociendo el malestar de los seguidores tras la derrota.
En cuanto al contexto del equipo, Corberán evitó valorar cuestiones como la clasificación de Fair Play y centró el foco en el rendimiento deportivo. Subrayó que el problema no fue táctico ni por sorpresa del rival, sino una cuestión de actitud y ejecución. “No me sorprendió el Oviedo, simplemente no estuvimos al nivel necesario”, explicó.
El entrenador también destacó que dentro del club existe una exigencia máxima, compartida por la dirección, la plantilla y el entorno. “Nadie está contento. Ni el club, ni los jugadores, ni yo”, añadió.
Finalmente, Corberán asumió su papel como líder del equipo y dejó claro que trabajarán para corregir errores de cara a los próximos partidos. El Valencia CF deberá reaccionar rápidamente si quiere recuperar sensaciones y volver a competir al nivel que exige la temporada.





